NUESTRA BIOSFERA

“2019: EL AÑO DE LAS ADVERTENCIAS: CUANDO EL DESTINO NOS ALCANZO”

Por Carlos A. Jiménez Vázquez

 

Terremotos y Huracanes con intensidades aterradoras, Sequías prolongadas Inundaciones y en marcado contraste  Desaparición de cauces, Muerte de Ríos y Lagunas, Contaminación de mares….

Pareciera el preludio de una obra de terror… Historia que ha estado plagada de avisos… De advertencias que oídos sordos y Mentes Necias se han empeñado en ignorar…

A nivel humanidad da vergüenza darnos cuenta que nos tardamos mas de DOS DECADAS, si… 20 años! En ponernos de acuerdo si “el cambio climático era una realidad o no!... vaya… asi de bobos los humanos….

Hoy día cual tal pareciera que “el destino nos alcanzó” y quizá nos rebaza por la izquierda a gran velocidad y aún seguimos perdiendo el tiempo en regionalismos absurdos, en ver si el verde se alia con el rojo… o los azules y amarillos y anaranjados conforman un frente para darle en toda la suya al cafecito y asi perpetuar sus tribus o pandillas en el mundo de los negocios.,.. o mejor dicho: en el gobierno.

Pero a la naturaleza le importan poco o nada los intereses de esas bobas hordas de humanos sedientos de su momento de fama y poder… a quienes el bien común les importa poco o nada y derrochan los recursos públicos a manos llenas disfrazados en “programas sociales” vaya desvergüenza!...

Y al respecto Retomaré de la prensa escrita algunas líneas sobre la visión de los científicos a nivel mundial y el panorama sombrío al que nos enfrentaremos en las próximas dos décadas:

Y es que “El ser humano está empujando a la Tierra a su sexta oleada de extinción masiva”.

Así como lo oyen….

 Pues asi Así lo atestiguan la mayoría de los científicos en un amplio estudio de varias universidades lideradas por la University College London (Reino Unido), las universidades de Stanford y California en Santa Bárbara (EEUU) e instituciones científicas de distintos países (La UNAM, entre ellas) que recoge la revista Science y con una muy destacada participación de diversos científicos mexicanos de calidad mundial como el Dr. Rodolfo Dirzo Minjarez y el Dr. Gerardo Ceballos González.

 

En él, se pone de manifiesto el hecho evidente de que la biodiversidad actual del planeta está en serio peligro. Se han extinguido (desde el año 1500) más de 320 vertebrados terrestres y de las especies que sobreviven, su población ha disminuido una media de un 25%. Los invertebrados corren idéntica suerte.

Estamos ante los primeros pasos de la sexta oleada de extinción biológica en masa del planeta, en el que los insectos, arañas o gusanos, tan importantes en nuestra vida diaria (como en la polinización, el control de plagas de los cultivos o la descomposición y el ciclo de los nutrientes) han sufrido un descenso tal que su pérdida y deterioro no hacen sino atestiguar la preocupante situación en la que nos encontramos.

 Y como siempre los chistosos y sabiohondos dirán ¿Y eso que? ¡No pasa nada! Bueno:, la extinción de diversas especies de fauna creará un efecto en cascada o en serie que afectará a muchas otras especies y en general al funcionamiento de los ecosistemas.

La desaparición de un gran número de especies de plantas y animales alterarán las funciones biológicas de los ecosistemas porque, según los datos, aproximadamente dos especies de vertebrados desaparecen anualmente. Se extinguen. Así, paulatinamente, de una manera casi silenciosa, es como se reduce la fauna en el mundo

¿Cómo la ven?

Y así el viejo y milenario adagio cobra más vigencia que nunca: “no hay peor sordo que el que no quiere oir ni peor ciego que el que no quiere ver”…

Pero, el glamour de las redes sociales, las ventas nocturnas, los buenos fines, bares y antros en el ansiado fin de semana como medio de exacerbación de los sentidos sobre todo en las nuevas generaciones de bobos, zombies con celular en mano que hasta al baño llevan…. Atrapan al colectivo humano…

Y ahí le seguiremos…

Ah Don Miguel ¡Cuanta razón tenias! En aquella reflexión que nos dejaste a mediados de los 90’s meses antes de adelantarte al viaje a lo aun desconocido:

“Creo  que los humanos estamos aún a tiempo de recomponer el camino o nos precipitaremos al abismo de la irreversible destrucción”

Sabe Don Miguel si me escucha donde quiera que se encuentre… creo que todos los bobos humanos vamos algo asi como en un tráiler de doble remolque cargado a tope a 120 kilometros por hora y en una pendiente inclinada…

Ya no se podrá frenar esa loca carrera…

www.biosfera10.org

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Este caracol, el último de la especie Achatinella apexfulva, había vivido en el centro de conservación de la Universidad de Hawái desde que nació, durante 14 años. 

 

En 1997, fueron llevados a este centro los últimos 10 caracoles de la especie que quedaban en el mundo, y pese a que se logró que nacieran más crías, una enfermedad desconocida los fue matando hasta dejar a 'George' solo.

Con la muerte de 'George' el planeta tiene una especie menos, y esta se convierte en la primera en desaparecer de nuestro planeta en 2019, pero lamentablemente no será la única.

Estos moluscos han sido especialmente abundantes en las islas hawaianas. Incluso, la primera especie estudiada científicamente en la historia fue justamente Achatinella apexfulva, observada en 1780. Además, existen registros del siglo XIX en los que se establece que en un solo día se podían recolectar hasta 10.000 ejemplares.

MOTIVOS DE SU EXTINCIÓN

Para variar, el hombre fue el culpable de la extinción de esta especie. Recolectarlos se convirtió en una costumbre excesivamente frecuente entre los europeos llegados a las islas a principio del siglo XX.

Además, en 1955 se introdujeron varios ejemplares de lobo rosado (Euglandina rosea) para disminuir la población del caracol terrestre africano, que era considerado como una especie invasora. El lobo rosado es otra especie de caracol, pero que es caníbal, y que se encargó de devorar al caracol terrestre africano pero también a los otros caracoles.

ROTURA DEL EQUILIBRIO

La extinción de una especie siempre supone un desequilibrio en la biodiversidad de la zona en la que habitaron. Estas consecuencias suelen ser muy severas y perjudicar a otras especies.

En el caso del caracol de la especie de 'George', esta se encargaba de descomponer la materia vegetal e ingerir los hongos presentes en las hojas de algunas plantas, evitando las enfermedades que estos podrían causarles.

Con información de Hipertextual, The Guardian.

(peru21.pe)

 

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